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La Numerología como estudio

"El mundo está construido por el poder de los números", Pitágoras

Para entender la numerología, tal y como la conocemos, se hace necesario hacer un acercamiento a Pitágoras y su filosofía, pues fue quien introdujo a occidente esta dialéctica que estudia los números para dar una explicación profunda al desarrollo de las leyes naturales, la sociedad y el ser humano. 

Cabe anotar que desde la Antigua Grecia hasta el Renacimiento se hizo una clasificación de las diferentes artes liberales (ciencias) que hasta entonces se desarrollaron: Quatrivium se denominaban aquellos Saberes exactos en los que se encontraban la geometría, la aritmética, la música y la astrología (fue hasta el siglo XVII, época que surgió el pensamiento de la “ciencia pura” cuando la astrología cayó en el oscurantismo y se dio origen a la astronomía), y Trivium se le denominaba a los Saberes humanos entre los que se encontraba la gramática, la dialéctica y la retórica. 
No obstante muchos de estos saberes fueron desarrollados por quienes tenían mayor acceso a los conocimientos: los mismos sacerdotes, magos y brujos de las diferentes culturas; fue así que todas estas artes tuvieron inicialmente una estrecha vinculación religiosa o divina en busca de la explicación de las leyes universales y el origen del universo. 


Con cada adelanto que se lograba tener en la aritmética, la geometría, la astrología y la música, no sólo se lograban perfeccionar entre sí sino que también se fomentaban los avances de la gramática, se sentaban las bases de la dialéctica y se construían nuevas y más profundas retóricas. Teniendo un especial énfasis la astrología pues fue gracias a ella que el conocimiento matemático fue ampliándose. 
Pitágoras de Samos, quien vivió entre los años 580- 500 a . C., no fue la excepción a esta norma. Durante su vida se formó como sacerdote egipcio, pues había abandonado su ciudad natal en busca del conocimiento, y pasó por todas las pruebas secretas y costumbres religiosas que todo iniciado en el templo egipcio debía seguir. Luego, cuando el rey persa Cambises invadió a Egipto, Pitágoras fue hecho prisionero y deportado a Babilonia donde, al tiempo que era instruido en los ritos sagrados del lugar, perfeccionó sus conocimientos en astrología, geometría y matemáticas. También tuvo influencia durante su vida de los rabinos hebreos y los brahmanes de la India , así como de la religión de Zoroastro, razón por la que se introdujo en la noción del dualismo: es decir, la existencia de dos dioses y la división entre el cielo y el infierno, por un mago llamado Záratras. 

Muchas de las costumbres que conoció Pitágoras entre los sacerdotes egipcios y babilonios, así como la influencia de la religión de Zoroastro, entre otras, fueron estrictamente implementadas en lo que sería su propia sociedad secreta que nació en Crotona, la cual se caracterizó por la mística y la filosofía, con algo de trasfondo político en el que no se hacía distinción de clases ni género: los pitagóricos. 

El cimiento de la filosofía de Pitágoras era la inmortalidad y la idea de la reencarnación. El maestro, como lo llamaban sus seguidores, desarrollaba la teoría matemática y su empleo a la conducta y a la interpretación de la realidad. Los pitagóricos dedicaban buena parte de su tiempo de investigación a la teoría y a los principios básicos de las matemáticas, en el que examinaban las características y cualidades de los números y los interpretaban analógica y simbólicamente. 

En definitiva, la formación que tuvo Pitágoras durante su vida y la investigación que realizó acerca de los números lo llevó a tener la plena certeza de que éstos poseían un trasfondo mucho más profundo y complejo de lo que develaba su grafismo. Afirmaba que los números, utilizados para representar cifras y valores netamente matemáticos, estaban separados de las cualidades y características verdaderas que representan y operan en el plano espiritual. 

Para Pitágoras la esencia del número era preconcebida a cualquier cuerpo tridimensional, por lo que tiene un origen divino, de lo que derivó sus principales premisas: “Dios geometriza” y “Todo es número”. Fue así que el maestro se dedicó a explicar el origen del cosmos, tomando como base el principio de que el universo, en su totalidad, estaba sujeto a ciclos progresivos y predecibles que podían medirse con los números del uno al nueve. 

En cuanto a la astrología, los pitagóricos fueron los primeros en considerar que la tierra, junto con los otros planetas, giraba alrededor del sol; e interpretaron el orden del cosmos como cuerpos moviéndose en forma armoniosa de acuerdo a un guión numérico, en el que los cuerpos celestes estaban separados unos de otros por intervalos correspondientes a longitudes de cuerdas armónicas, cuyo movimiento generaba una vibración, lo que hacia que en la tierra se produjeran los ciclos y fenómenos naturales; a este movimiento se le denominó la armonía o música de las esferas. 

Así mismo, Pitágoras afirmó que la música de las esferas no sólo era la causa de la existencia de las leyes naturales sino que ésta también tenían una resonancia y sincronicidad en el carácter y destino de un individuo en su momento de nacimiento, pueséste llevaría consigo una resonancia especial que le había sido depositada en ese preciso instante. 

Para Pitágoras, no sólo la música de las esferas servirían de guía para entender y concretar las características de un ser humano; pues también los sonidos del entorno, la música y las palabras influirían con sus vibraciones, depositando así otras características al individuo; es así que las palabras también se pueden medir con la frecuencia numérica y, por lo tanto, a través de ellas se logra hallar una mayor información sobre el carácter del individuo. 

Pitágoras entendió, por la tanto, a la música como el nexo de unión entre el hombre y el cosmos, por lo que dedicó gran cantidad de su tiempo, junto con sus seguidores, a la investigación y estudio de los pilares matemáticos de este arte. En sus observaciones halló la relación entre las series 1, 2, 3, 4 llamadas actualmente la media armónica y la progresión armónica. 

Este descubrimiento llevó a Pitágoras no sólo a tener un reconocimiento como virtuoso de la música, sino que también lo llevó a profundizar en la utilización de este arte como herramienta para purificar el alma y sanar el cuerpo físico de quienes lo necesitaban; práctica que los sacerdotes y brujos antiguos utilizaban con anterioridad. Cabe recordar que fue Pitágoras quien sentó la base de un nuevo concepto de salud en el que se contemplaba la armonía entre el cuerpo físico y el psíquico al mismo tiempo. 

Para el filósofo y sus seguidores el número cuatro era sagrado y lo denominaban Tetraktys; es indudable que Pitágoras era conciente de la importancia que tuvo para el hombre el desarrollar un sistema numérico que le ayudara a reconocer grupos mayores a 4 objetos y medir los ciclos de la naturaleza, y fue esta la razón por la que afirmaba que el pensamiento humano sólo era capaz de percibir y por sí mismo no podía crear. 

Y aunque el cuatro era el número sagrado, para el maestro el número diez era el más perfecto. Pues si se suman los cuatro primeros enteros dan como resultado a este número: 1+2+3+4=10. Si se suman ambos dígitos: 1+0=1; es decir, que el resultado es el origen y el fin de todas las cosas. 

Fue de esta manera que se cimentaron las bases teóricas en el complejo estudio de lo que actualmente llamamos numerología occidental. Mas Pitágoras no fue el único en profundizar en el significado oculto de las cifras; también lo hicieron los hebreos, los egipcios, los hindúes y los esenios, entre otros, muchos de los cuales Pitágoras profundizó y se fundamentó para su propio estudio e investigación. Actualmente en occidente, los sistemas más aceptados en son: el pitagórico y la denominada Gematría, que proviene de los hebreos. 

Aunque las dos ramas numerológicas tienen puntos de partida en común, la Gematría , proveniente de la corriente hebrea, se usa fundamentalmente para el estudio de las Escrituras Sagradas. Ésta tiene como base el valor numérico de cada uno de los 22 caracteres del alfabeto hebreo, los cuales simbolizan tres cosas diferentes: una letra o jeroglífico, un valor correspondiente de acuerdo al lugar que ocupa en la serie y una idea.
En su estudio, se realiza la suma de los valores de los caracteres que componen una palabra y, al compararla con otra palabra de diferente gramática, si da el mismo valor se percibe la existencia de una analogía entre ellas y se considera que necesariamente existe una conexión. De esta forma los números también se conocen como símbolos de ciertas cosas. Este método no sólo se usa con las palabras sino también con las frases. 

Un ejemplo de Gematría es el nombre del Arcángel MTTRVN, Metatrón y el nombre de la Deidad ShDI , Shaddai, ambos suman 314. Por lo tanto, uno se toma como símbolo del otro. 

Indudablemente la Gematría merece una explicación más detallada. Sin embargo, inicialmente iremos profundizando en la numerología pitagórica, pues es la que nos interesa para conocer profundamente al ser humano a través de las características y cualidades que las vibraciones numéricas nos aportan, como una base de auto conocimiento para un mejor desarrollo de nuestras capacidades y cualidades. 

Por último, cabe resaltar que a pesar de que la grafología de los números, en la época en que el estudio numerológico tuvo sus inicios, no coincidía con el significado profundo que cada número contenía, la grafología que conocemos actualmente fue originaria de la India , lugar en el que se estudiaron los trazos de cada número para que simbólicamente llegasen a representar su profundo significado.

Los números y el alfabeto

Los símbolos del hombre

La noción de número y contar ha acompañado a la humanidad desde la prehistoria. Como todo conocimiento desarrollado por el hombre primitivo, la causa para que el ser humano emprendiera sus pasos en el contar y plasmar cantidades surgió fundamentalmente de la necesidad de adaptarse al medio ambiente, proteger sus bienes y distinguir los ciclos de la naturaleza pues ya percibían y observaban con cuidado los ritmos que ésta posee y su fina relación con las oportunidades de alimentación y, en general, con la conservación de la vida, entre otros. 

Cabe resaltar que el ser humano es incapaz de percibir, en forma directa e inmediata, los grupos mayores a 4 objetos sin un aprendizaje previo; motivo que hace indiscutible que para el hombre este conocimiento era completamente necesario e imprescindible a favor de su supervivencia. 

La razón para que actualmente se utilice un sistema decimal, se deriva principalmente de que ser humano necesitó hacer una representación simbólica del conteo con su propio cuerpo, y para ello se valió básicamente de los 10 dedos de las manos y aunque éste no fue el único sistema utilizado por la humanidad sí fue el más difundido.

A medida que el saber humano fue evolucionando, le fue urgente el comenzar a representar las cantidades en forma de dibujos, para seguir en forma precisa los ciclos de la naturaleza, dejar mensajes a sus semejantes o para seguir con la contabilización de sus posesiones que rebasaban la cantidad de 10.
Hasta ese momento el hombre plasmaba en dibujos su forma de vida, los peligros que corrían, cómo era su entorno, las posesiones que tenía, etc. Y las cantidades comenzaron también a plasmarse en símbolos iguales que se limitaban a contar hasta llegar al número que se quería plasmar.
Egipcios
Sistema de 10.
Sumerios 
y 
Babilonios
Sistema de 10 y 60, y fueron quienes comenzaron a medir el tiempo, como actualmente lo conocemos -60 minutos, 60 segundos-, y la partición del círculo en 360º.
Mayas, Aztecas y Celtas
Sistema de 20 porque contaban los dedos de las manos y los pies.
Romanos
Inicialmente tenían un sistema de 5, es decir que sólo se contaba con una mano. Luego pasaron al sistema de 10 gracias a la influencia que tuvo Egipto en la cultura romana.
Uno
´
Dos
´´
Tres
´´´
Veinte
´´´´´´´´´´ ´´´´´´´´´´

Surgió entonces la representación pictórica de los números, los cuales consistían en una consecución de líneas o puntos consecutivos. Un sistema que para contabilizar hacía muy difícil la lectura rápida de los números, a diferencia de los grabados que se referían a los objetos que estaban representando. Por ende, comenzaron a separar las líneas en grupos de diez. Sin embargo, la contabilización seguía siendo de difícil lectura.  

En esta pintura hallada en la cueva de Pech-Merle se encuentra un caballo moteado en negro. Aparte de las curiosas puntuaciones que cubren su cuerpo hay que observar las impresiones de manos humanas, posiblemente en representación del número que se poseía de esta clase de caballos.

Es aquí donde la evolución de la escritura comienza a tener una relevancia en la historia de los números. Con el paso del tiempo, los dibujos o grabados en las cavernas, aquellas que conocemos como las primeras escrituras, pasaron de ser una simple representación del objeto (pictograma) para convertirse también en ideogramas; es decir, que los símbolos pasaron a tener significados más profundos que correspondían a las ideas y cualidades asociadas al objeto representado. 

Sin embargo, la escritura, que aquí ya estaba evolucionando para contener significados más amplios aún no tenía asociado un sonido determinado; es decir, sí podía ser nombrada fonéticamente mas ninguno de los símbolos representaba letra alguna, únicamente representaban la idea o el objeto en sí.

De esta manera los primeros sistemas de escritura fueron de carácter pictográfico, ideográfico o una combinación de los dos. Entre estos sistemas de representación podemos encontrar los jeroglíficos egipcios, los símbolos de la escritura japonesa y china, la escritura maya, la escritura azteca y la escritura cuneiforme de los semitas, entre otros. 

Con el desarrollo de las comunicaciones entre los pueblos se hizo imperioso crear un sistema de trascripción más sencillo, compacto y que todas las lenguas habladas en Oriente Medio pudiesen utilizar; por esta razón, aproximadamente en el año 1800 a. C. se hicieron los primeros intentos de escritura acrofónica que supuso el uso de pictogramas e ideogramas para expresar sólo el primer sonido de la palabra significada; fue de esta forma que alrededor del año 1600 a. C. nació el alfabeto semítico en el que por ejemplo el pictograma b que representaba casa, cuya palabra pronunciada era “beth”, se convirtió en la idea del sonido “b” y más adelante en la letra que hoy en día conocemos como “b”. Fue de este alfabeto semítico que se derivó años después el Alfabeto Griego. 

Las tablillas cuneiformes de Ugarit revelan que hacia el año 1400 a . C. se escribió en diferentes lenguas como la sumeria, acadia e hitita entre otras, utilizando treinta signos que podían ser ya organizados en lo que llamaríamos el alfabeto antiguo, el cual fue simplificado con el paso del tiempo a un total de 22 signos.

No cabe duda que varias formas de escritura o alfabeto durante la historia fueron evolucionando. Desde el alfabeto arameo se dio origen a lo que se conoce hoy en día como el alfabeto sirio o el avéstico en Persia; el alfabeto Brhami en India, el cual se difundió y dio origen a otros alfabetos diferentes en el área del Tíbet, Indochina e Indonesia; y el nabateo que con el tiempo se transformó en cúfico, siendo la base de los alfabetos árabes actuales, etc. 

Sin embargo, ninguno de estos alfabetos que han llegado hasta la actualidad poseen vocales, las cuales se suelen indicar aún hoy en día por medio de puntos y rayas, lo que llamamos nosotros las marcas diacríticas o signos ortográficos; ejemplos de ellos son el alfabeto árabe y el Alfabeto Hebreo.

Mas fueron los griegos quienes tomaron la escritura de los fenicios con la que utilizaron signos guturales para representar a las vocales, dando forma a un alfabeto arcaico que permitía que el lenguaje escrito fuera muy parecido al lenguaje hablado. 

Representación del número 365
Hacia el año 800 a. C. los griegos separaron las vocales de las consonantes y las escribieron por separado. Este alfabeto, cuya palabra deriva de las dos primeras letras griegas: alpha y beta, pasó a los etruscos y más adelante a los latinos quienes se encargaron de difundirlo por toda Europa. 

Entre tanto, el desarrollo del simbolismo de los números también tenía su despliegue. En Egipto los escribas inventaron un sistema de representación aditiva en la que cada unidad se escribía con un trazo vertical, la decena se representaba con la forma de una U invertida o arco, para las centenas utilizaba un símbolo muy parecido al 9 actual y para millares y centenas de millares correspondía un jeroglífico específico. Culturas como la sumeria, hitita, cretense, hebrea, griega y romana utilizaron este sistema de representación aditiva.

Los griegos, por su parte, tomaron de los egipcios el sistema de numeración y lo acomodaron a sus símbolos hacia el año 600 a . C. Utilizaron trazos verticales para representar los números hasta el 4, y letras para el 5 (penta), 10 (deka), 100 (hekatón) y 1.000 (Khiloi), convirtiéndose en un sistema acrofónico en el que las letras que representaban al número correspondían con la inicial de la palabra con la que se les denominaba. Así mismo, los símbolos del 50, 500 y 5.000 se obtenían añadiendo el signo 10, 100 y 1.000 al interior del 5, utilizando la multiplicación. 

Con el paso del tiempo, este sistema fue remplazado por el jónico. Un sistema que empleaba las letras del alfabeto griego y algunos otros símbolos. Fue de esta forma que los números comenzaron a tener la apariencia de palabras y a su vez lasletras comenzaron a corresponder con un valor determinado; lo que dio origen a lo que conocemos hoy en día como numerología , dialéctica que estudia la relación entre los números y las palabras para explicar el desarrollo de las leyes de la naturaleza, de la sociedad y del pensamiento humano. Esta práctica ha tenido gran importancia en las culturas árabe y hebrea, quienes desde entonces utilizan un sistema similar al descrito. 
 
Cabe anotar que las limitaciones para realizar operaciones matemáticas con esta forma de representación numérica hacían que fuesen pocos los que pudiesen profundizar en este conocimiento; razón por la que este saber estaba en manos de los sacerdotes de todas las culturas hasta entonces conocidas. Dilema que fue resuelto siglos después gracias a la idea que en la India , desde hace 2.200 años aproximadamente, habían implementado. 

El sistema de símbolos que actualmente conocemos fue desarrollado por los hindúes en el que el uno lo representaban como 1; el dos, 2; el tres, 3; el cuatro, 4; cinco, 5; el seis, 6; el siete, 7; el ocho, 8 y el nueve, 9; mas la invención del cero sólo la realizaron los mismos hindúes por el año 500, quienes lo denominaban zunya cuyo significado es “vacío”. 

La innovación del cero produjo un gran avance precisamente porque ya no se confundirían los números como el 25 a 205 o 2.005, etc., los cuales se procuraba distinguir dejando espacios entre las letras. 

A pesar de estos avances pasaron dos siglos para que en Europa fuese implementado este sistema en forma definitiva, donde la herencia romana había legado sus propios números. 


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