Amandor
Sígueme en Twitter

Los Elementos

La forma en que conocen los signos zodiacales su mundo



En la astrología los signos del zodíaco son divididos y agrupados por unas características particulares que los hacen comunes entre sí. Una primera forma de agrupación corresponde a los cuatro elementos: fuego, tierra, agua y aire, con los cuales se conforman las denominadas triplicidades de los signos.

Dichas triplicidades representan la forma en que se realiza el conocimiento; es así que el fuego representa al conocimiento intuitivo, la vida; la tierra es el conocimiento táctil, sensorial; el aire es el conocimiento a través  del pensamiento, mental y el agua es el conocimiento emotivo, sentimental.

De esta forma se encuentra que:

Los signos de fuego son  Aries,  Leo y Sagitario: los cuales se describen como eléctricos y expansivos por ser el impulso de la voluntad de realizar y crear lo nuevo y desconocido; su forma de conocimiento es la intuición y no les gusta que se les coarte su libertad; tienen miedo de no ver sus ideales realizados o verlos derrumbarse. Son seguros de sí mismos,  entusiastas, alegres, espontáneos, románticos, irreflexivos, autosuficientes, apasionados, eléctricos, enérgicos y dominantes.

Los signos de tierra son  Tauro, Virgo y  Capricornio: los cuales se describen como materialistas ya que su forma de conocimiento es a través de los sentidos; su inseguridad radica en la pérdida precisamente de lo que es visible, tangible y de todo lo que es comprobable en forma certera. Por ende son prácticos, lógicos -desde la razón concreta-, trabajadores, rutinarios, responsables, conservadores, realistas, confiables y sensuales.

Los signos de aire son  Géminis, Libra y  Acuario: los cuales se describen como los signos mentales, intelectuales y comunicativos. Su principal preocupación es el perder la objetividad. Son curiosos, lógicos -desde la razón abstracta-, sociables, teóricos, idealistas y tolerantes; en ocasiones pueden parecer poco prácticos, pues cambian con facilidad su rumbo. El lenguaje y los códigos son esenciales para estos signos.

Los signos de agua son  Cáncer, Escorpio y Piscis: los cuales se describen como emotivos pues su conocimiento se hace es desde los sentimientos. Su principal miedo es carecer del sentir de pertenencia, sea a algo, alguien o a sí mismos. Por ende son receptivos, soñadores, subjetivos, misteriosos, fértiles, impresionables y profundos. En ocasiones pueden comportarse como indecisos, sacrificados y mártires.

Los Signos Zodiacales

Una representación del ciclo de la vida


Como se mencionó anteriormente, los signos zodiacales verdaderamente no tienen relación con las constelaciones zodiacales, de las cuales únicamente se obtiene el nombre. Por ende, se ha de estar preguntando la manera en que surgen las características y comportamientos que se le atribuyen a cada uno de estos signos.

Para empezar, se puede ver que el origen de los signos proviene desde la astrología babilónica, mas la palabra zodíaco se deriva del griego zodiakós, la cual se traduce como la rueda de los animales.

Pues bien, esta rueda en la que se circunscriben los signos zodiacales es la representación de los ciclos de creación en la vida del ser humano y la sociedad en cualquier proyecto o acción a realizar; incluso es la representación del crecimiento y evolución del mismo ser humano: su cuerpo, su mente, su espíritu y su relación con el entorno. Es el perfil arquetípico de las pautas que una determinada energía adopta. Estas pautas se presentan en el comportamiento humano de la siguiente manera:


Aries: es el punto de inicio del año astrológico y, por ende, del zodíaco. Al ser el comienzo representa el impulso, la fuerza  emprendedora, entusiasta y el espíritu de aventura, para lo que es necesario el reconocimiento propio y la  valentía. Por esta razón, su frase clave es “yo soy” y su palabra es “actividad”.





Tauro: luego de que se ha tenido un inicio de actividades, propias de Aries,  es fundamental estabilizarse, y para ello se necesita un carácter constante, paciente y práctico. Por ende los valores materiales y la seguridad son fundamentales para este signo. Su frase clave es “yo tengo” y su palabra es “estabilidad”.






Géminis: para seguir transformándose y evolucionar se necesita hacer una apertura hacia los semejantes y, para lograrlo, se precisa tener un código, un lenguaje y mayor interrelación con los otros. Por ello, este signo es un ser curioso, adaptable, expresivo, inventivo y sociable, entre otros. Su frase clave es “yo pienso” y su palabra es “versatilidad”.






Cáncer: al entrar en relación con los semejantes, es necesario ser receptivo para nutrirse adecuadamente, lo que implica tener también una protección. Por ende, este signo es intuitivo, maternal, retentivo y emotivo. La frase clave es “yo siento” y la palabra es “devoción”.






Leo: pasadas las etapas anteriores, es imperioso aprender y representarse a sí mismo para entender quien es y lo que quiere, por lo que se buscan desafíos. Es así que el signo se describe como dramático, creativo, orgulloso e idealista. Por ello su frase clave es “yo quiero” y su palabra es “magnetismo”.






Virgo: luego de todo este proceso es necesario analizar crítica y meticulosamente lo aprendido. Por ello al signo se le describe como trabajador, científico, metódico, exigente y perfeccionista. Su frase clave es  “yo analizo” y su palabra es “viabilidad”.






Libra: en este punto ya se está listo para comenzar a relacionarse socialmente con otros; se ha terminado la etapa de reconocimiento y se ha logrado un nivel de entendimiento del propio ser, lo que implica el afán por estar con el otro, en pro del crecimiento. Todo ello conlleva a la necesidad de equilibrar las nuevas situaciones e ideas. Por ello, a este signo se le describe como amante de la paz, cooperativo, persuasivo, prudente, diplomático, educado y sociable. Su frase clave es “yo equilibrio” y su palabra es “armonía”.





Escorpio: siguiendo esta pauta de comportamiento y ya entrando más en la relación con otros, se necesita adoptar una posición determinada e intensa para lograr los fines, metas y deseos a los que se han apuntado. Es preciso aclarar que cuando se entra en relaciones con los semejantes, pueden existir conflictos por los diferentes puntos de vista y experiencias  que se tienen, y es por esta razón que se inicia una lucha interna en pro de conocer qué se desea modificar; lo que hace que el signo se describa como un buscador incansable de la verdad sin importar el costo. Es así que surge la frase “yo deseo” y la palabra clave “intensidad”.




Sagitario: luego de la ardua tarea en la búsqueda de la verdad se alcanza un estado de comprensión filosófica que va más allá del alcance físico e instaura valores que ya no son únicamente individuales y materiales sino que son colectivos y espirituales, en pro de fomentar la convivencia. Por ende, el signo toma como características la religiosidad, la justicia, la comprensión y la libertad. Su frase clave es “yo comprendo” y su palabra es “visualización”.





Capricornio: al alcanzar este punto se logra entender que para conseguir en una convivencia pacífica, además de seguir los valores universales implantados por Sagitario, es necesario crear leyes, obligaciones sociales y planificar la distribución de los recursos. Así este signo representa el trabajo, el poder, la ambición, la rigidez, lo convencional y lo responsable. Su frase es “yo utilizo” y su palabra “ambición”.






Acuario: al evolucionar hasta este punto, se desea hacer cambios a todos los grupos instaurando nuevas ideas y órdenes. El conocimiento es fundamental por lo que la convicción e intuición son importantes. Por ende a este signo se le describe como revolucionario, independiente, tolerante, progresivo, científico y humano. Su frase clave es  “yo sé” y su palabra “imaginación”.






Piscis: al llegar a este punto se entra en un estado de reflexión sobre todo lo realizado tanto a nivel personal como social. Por ende este último signo adquiere un carácter introspectivo, misericordioso, compasivo y emotivo; incluso sacrificado. Su frase es “yo creo” y su palabra “comprensión”.